Biel Rothaar - Quiero todo esto


BIOGRAFÍA
Biel Rothaar (Annecy, 20-7-1983). Autor independiente, anarcoindividualista, ateo, pesimista antropológico y optimista biotecnológico.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 
Autor de la novela, Karnaval, (2015), y del blog literario "9 mm Parabellum". 




QUIERO TODO ESTO
 a J. A. Goytisolo,
por haber aparecido cuando me era necesario



Quiero escribir un verso que no se acabe nunca,
y que en su fin tenga su comienzo,
quiero encontrar la nota justa entre lo posible y lo deseable,
quiero abolir toda filosofía estéril, toda verdad artificial,
quiero crear una palabra que no sea pronunciada jamás,
quiero ser invisible para mearme en sus zapatos y en la boca dormida de sus mujeres,
quiero romperle el culo a Merkel para que sepa lo que se siente,
(solamente el culo señor juez, de momento),
quiero destruir (sic) a todos esos intelectuales de izquierda
que defienden al "pueblo"
desde sus torres de marfil domotizadas
porque siempre ha sido una pose más noble y estética
defender al pueblo que cagarse en el pueblo,
yo me cago en el "pueblo":
vector pasivo de cambio excepto cuando se produce el alud o la estampida social,
mera oclos gregaria y dependiente esperando el canto de sirena del nuevo oclócrata revolucionario
o el látigo agridulce del oligarca de turno,
quiero susurrarle a Netanyahu al oído:
"¿no te das cuenta que Gaza es Auschwitz a cielo abierto?",
"¿no te das cuenta que te has equiparado a tus viejos verdugos?",
quiero que la Red sea un progresivo espacio de alta cultura libre e independiente,
y no un simple refugio intrascendente para pseudointelectuales, pseudoescritores y pseudopoetisas,
patéticos yonquis de e-aplausos y artificiales autoestimas digitales sustitutorias de vacíos y frustraciones vitales,
quiero dejar de sentir tanto asco por lo humano,
quiero reconciliar a Apolo con Dionisos,
quiero marchar un día al frente de batalla
en medio de un largo ejército de generales anarcoindividualistas,
quiero que se muera (sic) el 1% que está matando al 99% con su codicia y frío despotismo,
quiero que se haga un listado público de todas las verdaderas putas,
y que se rinda homenaje infinito a esas hermosas y dulces meretrices de clubes y carreteras,
quiero ensangrentarme los nudillos hasta que no me quede una gota de energía
reventando la cara de (autocensurados),
quiero que sufran la fugaz pesadilla en la que todos sus hijos han muerto,
y así participen temporalmente del horror de no tener escapatoria histórica,
quiero que alguien me pegue un tiro (sic) si algún día 
me convierto en un autocomplaciente y mesurado autor "oficial",
quiero no perder nunca la pasión por comprar en viejas librerías cuadernos en blanco,
quiero volver a enamorarme de Scott Fitzgerald y Hemingway como lo estuve en la adolescencia,
quiero asaltar el tren del dinero,
quiero seguir amando siempre a quien ahora amo,
quiero seguir autoreconociéndome siempre en la profunda verborrea cortazariana
y en el telúrico descaro de Henry Miller,
quiero ser impune para reequilibrar las cartas,
quiero que prohíban el acceso de todos los/las mirones/nas pesados/das a las playas nudistas,
permitiendo solamente los/las elegantes voyeurs oscarwildeanos,
quiero que no me abandone nunca el embrujo de perderme en la montaña,
quiero inventar un himno sin patrias ni banderas,
quiero conversar sobre Dios con un extraterrestre,
quiero follarme a una extraterrestre,
quiero acabar mis días a la ribera de cierto fiordo,
quiero que los/las camareros/ras sonrían de verdad,
quiero conversar con Godard de Truffaut,
quiero estrechar la mano de Alfredo María Bonanno,
quiero cagarme (sic) sobre la tumba de Lenin y Stalin,
quiero no olvidar nunca la electricidad del primer beso,
quiero que se acabe el Imperio Romano Anglosajón,
quiero que Roma y Atenas despierten de su enésima decadencia y expulsen de nuevo a los bárbaros,
quiero que sus mujeres contraigan otra vez como costumbre la sífilis de sus otras putas,
quiero que (autocensurado) se atragante con su soberbia,
quiero que alguien le diga la verdad a Isabel Allende, Ken Follet y Paulo Coelho,
quiero que se alcancen ya las últimas páginas en las que se desenmascara a la madrastra del cuento europeo,
quiero que se enaltezca la belleza del cero,
quiero que se extinga la industria editorial,
quiero que supriman toda letra pequeña,
quiero que dejen de aparecer en la Historia solitarios Émile Armands 
y surjan a la vez millones de Émile Armands,
quiero estar allí cuando ellos despierten,
quiero que llegue el Mesías que expulse otra vez a los mercaderes del templo europeo,
quiero apasionarme de nuevo por el Cine,
quiero que un devastador seísmo de Razón destruya para siempre el Vaticano,
quiero emigrar a la cara oculta de la Luna,
quiero dejar de ser educado por cortesía,
quiero que todo el mundo deje de ser educado por cortesía,
quiero que sean abolidos todos los signos burgueses,
quiero que todos los oclócratas como Pablos Iglesias, Errejones, Monederos y Tanias Sánchez
acaben siendo también devorados por la oclos enardecida en las ruinas de un tempo pagano
como en la secuencia cumbre de Suddenly, Last Summer,
quiero que la Vida sea un lugar de encuentro,
quiero que alguien dispare de una puta vez sobre el pianista,
quiero que el trabajo deje de ser un trabajo alienante,
quiero que no me falte nunca la suficiente bondad y compasión 
con todos/as los/las desgraciados/das hijos/as de puta a los que no les queda ya nada más
que hacer magisterio de ser un perfecto/a desgraciado/a hijo/a de puta,
quiero que alguna vez algunas noches no se acaben nunca,
quiero que los perros ladren siempre a mi paso,
quiero que el cardenal Bertone me coma la polla arrodillado mientras le leo algo de Nietzsche,
quiero subir todas las cumbres,
quiero que la envidia mate,
quiero que los Estados Unidos implosionen poéticamente en una larga orgía de sexo y violencia
y vuelva a ser de nuevo un territorio oportuno para pioneros de la libertad y la utopía social,
quiero que la próxima guerra mundial se dirima intramuros en alguna suite de lujo del Club Bildenberg
y nos ahorren la burocracia bélica,
quiero percibir en su última esencia cuántica la belleza mecánica del caos,
quiero volver a escupir desde el Empire State,
quiero acabar disolviéndome en una nebulosa de bits,
quiero que la retórica intelectual hueca y onanista 
se transforme para sus practicantes en un boomerang degollador,
quiero que el fuego anarcoindividualista alumbre como nuevo culto en el Partenón,
quiero que el malo de la película no se salve nunca,
quiero que el cotilleo se convierta en delito penal,
quiero que no haya princesas ni bufones,
quiero que se extingan todos los seguidores y todos los líderes,
quiero que el pensamiento religioso se transmute para sus feligreses en un virus mortal,
quiero que los anglosajones aprendan a amar la buena gastronomía,
quiero que dejen de existir esclavos voluntarios,
quiero ver columnas de esclavos inmolándose heroícamente dejando huérfanas las fábricas,
quiero que todos los colaboradores necesarios de la actual tecnodictadura fascista financiero-burguesa
sean juzgados en un otro futuro Nuremberg,
quiero que deje de llamarse democracia a las actuales democracias,
quiero que todos los toros maten siempre a todos los toreros,
quiero que la sumisión popular se convierta en insumisión popular,
quiero que se deje de ser benevolente con toda la muchedumbre
posibilitadora de todo tipo de tiranías y distopías por su incapacidad y sumisión gregaria,
quiero que nunca haya perdón para aquellos que no tienen la más mínima misericordia,
quiero que el periodismo deje de ser un utilitario periodismo de corte
y se reconcilie con la obediencia a las verdades contrastadas,
quiero que las conciencias dejen de ser estáticas para instalarse en lo dinámico,
quiero que la duda sea la herramienta positiva para construir una Verdad evolutiva
y no la herramienta metódica de un escepticismo estático,
quiero que supriman por ley las ruedas de prensa sin preguntas,
quiero que la categoría de becario se incluya en las categorías de la esclavitud moderna,
quiero no idolatrar ni que me idolatren,
quiero matar al León de Nemea,
quiero reír el último,
quiero ser uno de aquellos primeros maestros ambulantes sofistas del siglo V a.c.
para demostrar que toda verdad es aparente,
quiero espiar a Penélope destejiendo de noche,
quiero que todos los traidores tengan el valor redentor de convertirse finalmente en El general de la Rovere,
quiero sonar en ocasiones como ese riff de Jimmy Page en Whole Lotta Love:
patibulario y fraternal,
quiero que los parisinos sean personas afables,
quiero enterrar la tradición y el rito,
quiero obrar sin obrar,
quiero que la apariencia debordiana no siga dominando la Vida,
quiero que el único pecado sea el pecado de no-existir,
quiero volver a empezar.